Cómo el cruce de datos revela una tripolarización electoral en Francia

Dos investigadores han diseñado una mirada minuciosa sobre el paisaje electoral francés a partir del análisis de casi 70.000 mesas electorales y la vinculación de esos resultados con estadísticas sociodemográficas publicadas por el INSEE. Al cruzar la participación y la distribución del voto con el nivel socioeconómico de los barrios que rodean cada mesa, el trabajo convierte a cada colegio en un indicador local del nivel de vida y permite observar patrones a una resolución que las encuestas tradicionales no alcanzan.

Este enfoque no solo afina la geografía del sufragio, sino que también fuerza una revisión de hipótesis habituales: el Rassemblement National (RN) no se reduce a un electrodo de las clases más desfavorecidas, y la separación sencilla entre metrópolis progresistas y territorios rurales afines a la extrema derecha se diluye cuando se examina por niveles de vida y ubicación urbana.

Metodología y alcance del estudio

La investigación se apoya en tres fuentes principales: los resultados publicados por el Ministerio del Interior en las mesas electorales, la cartografía que asocia cada mesa con su barrio facilitada por el INSEE y las estadísticas del nivel de vida de esos barrios. Gracias a esa combinación es posible aplicar la hipótesis de que dos mesas con niveles de vida comparables pueden presentar comportamientos políticos semejantes, una idea que los autores describen como homotópicamente equivalentes. No obstante, el trabajo reconoce límites: el nivel de vida es una variable central pero no exclusiva; la localización dentro del sistema urbano (centro, corona periurbana, municipio rural) y atributos individuales como la edad, el título académico o el género también modelan el voto.

Principales hallazgos: una cartografía tripolar

El análisis documenta una tripolarización duradera: por un lado, una coalición presidencial que cosecha apoyo entre los sectores más acomodados; por otro, un RN fuertemente implantado en amplias franjas de la clase media y en zonas periurbanas; y, finalmente, una izquierda urbana cuya base electoral se distribuye de manera diferenciada. Los mapas que señalan el 5 % de mesas más ricas y el 5 % más pobres muestran concentraciones claras: la mayoría de las mesas más favorecidas se localizan en París y en Hauts-de-Seine, mientras que las más precarias aparecen más dispersas, con focos en el Norte, Pas-de-Calais y Seine-Saint-Denis, y las mesas más pobres localizadas en ciudades como Nîmes, Montpellier y Carpentras.

Transformación del electorado del RN

Los datos ponen de manifiesto un cambio en el perfil del electorado del RN: en 2026 el partido obtiene sus mejores resultados en una amplia franja de niveles de vida intermedios, con menor rendimiento entre los extremos más ricos y más pobres. Los autores vinculan esta evolución con procesos políticos recientes y fenómenos de reagrupamiento del electorado, y lo interpretan a la luz de lecturas productivistas del voto de extrema derecha, en las que trabajadores autónomos y asalariados con aspiración a disfrutar los frutos de su trabajo se posicionan frente a enemigos percibidos tanto en la cima como en la base social.

Encuestas, segunda vuelta y representación proporcional

El estudio plantea críticas a la práctica habitual de las encuestas postelectorales: las cuotas de muestreo no siempre recogen combinaciones de variables sociales y territoriales y las encuestas digitales pueden excluir sectores con baja alfabetización tecnológica. Frente a ello, el empleo de datos completos del electorado reduce sesgos de muestreo, aunque también impone limitaciones temporales: la metodología estable permite comparaciones sólidas solo desde 2017 en adelante. En cuanto a la dinámica de las segundas vueltas, las elecciones legislativas anticipadas de 2026 muestran la reaparición de una barrera republicana tanto por decisiones de retirada de candidaturas como por trasvases de voto: la coalición presidencial suele captar un porcentaje notable de sufragios entre vueltas cuando se enfrenta al RN, mientras que la movilización frente a la extrema derecha adopta formas distintas según quién sea el rival.

Simulaciones sobre proporcionalidad

Los autores simulan sistemas de representación proporcional aplicados a los resultados de 2017 y 2026 y concluyen que, si bien el RN ganaría escaños, no alcanzaría una mayoría absoluta sin alianzas; esto subraya la importancia de la prima mayoritaria y muestra que diferentes reglas proporcionales (por departamento, región o nacional) benefician de forma diversa a fuerzas con concentraciones territoriales. Los ejemplos empíricos incluyen cifras de 2026: 252 consejeros regionales de 1.296 para el RN y 24 de 1.408 en las departamentales, además de solo una capital mayor de 100.000 habitantes gobernada por el partido en 2026.

Conclusión: qué aporta esta cartografía

Al negar la validez empírica de la llamada teoría del herradura en varios contextos analizados —donde votantes de extrema derecha tienden a abstenerse más que a votar por la izquierda en ciertas segundas vueltas—, el estudio ofrece herramientas para repensar metodología y reclasificación social en la investigación electoral. Sus resultados invitan a combinar métodos: mejorar las cuotas y el alcance de las encuestas, y complementar estos instrumentos con el uso sistemático de datos administrativos y geográficos para captar la complejidad social del voto.