Colombia: el clan del Golfo interrumpe negociaciones de paz con el gobierno

En un giro inesperado de los acontecimientos, el clan del Golfo, reconocido como el principal cartel de narcotráfico en Colombia, ha tomado la decisión de interrumpir las negociaciones de paz que se llevaban a cabo con el gobierno del presidente Gustavo Petro. Esta decisión se produjo luego de que se revelara un acuerdo entre Petro y el presidente estadounidense Donald Trump, el cual incluye medidas para desmantelar a los líderes del cartel, particularmente a su jefe conocido como Chiquito Malo.

Motivos detrás de la suspensión de diálogos

La organización, que ha sido responsable de una significativa parte de la exportación de cocaína desde Colombia, expresó su descontento a través de un comunicado en redes sociales. En este mensaje, el clan del Golfo argumentó que el reciente enfoque militar y de inteligencia promovido por ambos presidentes representa un atentado contra la buena fe que había caracterizado hasta ahora las negociaciones en Catar. El grupo manifestó que suspenderán las conversaciones “provisionalmente” mientras evalúan el impacto de los acuerdos entre Petro y Trump.

Reacciones del gobierno colombiano

Fuentes del gobierno colombiano confirmaron que el mensaje que circuló en redes sociales es genuino y proviene del autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia, que es el nombre actual del clan del Golfo. Este cambio de estrategia en las relaciones entre Colombia y Estados Unidos marca un nuevo capítulo, especialmente después de que el presidente Petro enfrentara críticas por su enfoque hacia las mafias en el país. De hecho, antes de su encuentro con Trump, Petro había sido objeto de presiones por no adoptar una postura más rigurosa contra estas organizaciones.

Las implicaciones de la nueva estrategia

Desde septiembre, el gobierno y el clan del Golfo habían iniciado conversaciones en Catar con el objetivo de alcanzar un acuerdo de desarme a cambio de beneficios legales. Sin embargo, la reciente decisión de suspender los diálogos complica aún más la situación en el país. Críticos han señalado que la política de Petro, que busca negociar la paz con varios grupos armados, ha resultado en un fortalecimiento de estas organizaciones criminales durante su mandato.

Objetivos de Colombia y Estados Unidos

Durante la reunión entre Petro y Trump, se discutió la necesidad de intensificar las acciones contra otros líderes de grupos armados, como Iván Mordisco, un disidente de las FARC, y Pablito, un importante miembro del ELN que opera en la frontera con Venezuela. Estos líderes no son nuevos en la agenda de Colombia, pero ahora se plantean como objetivos para una acción conjunta con Estados Unidos, lo que podría cambiar el enfoque hacia el narcotráfico en la región.

Perspectivas futuras

Chiquito Malo asumió el liderazgo del clan del Golfo tras la captura de su predecesor, Otoniel, quien fue extraditado a Estados Unidos en octubre de. Recientemente, la muerte de Gonzalito, segundo al mando del grupo, en un accidente, ha dejado al cartel en una posición vulnerable. A pesar de esto, el gobierno colombiano y Trump están decididos a intensificar su lucha contra el narcotráfico, y se ha sugerido que Venezuela podría ser invitada a unirse a estos esfuerzos.

El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, destacó que esta nueva ofensiva significa un incremento en las capacidades de inteligencia y la aplicación de la fuerza en cada territorio, respetando la soberanía de cada nación. El compromiso de colaboración con Estados Unidos en este sentido es claro, aunque se enfatiza que la ejecución de las acciones recaerá en las fuerzas armadas colombianas.

Con este contexto, las negociaciones de paz enfrentan un futuro incierto. La suspensión por parte del clan del Golfo no solo refleja tensiones internas, sino que también pone de manifiesto los desafíos que enfrenta el gobierno de Petro en su búsqueda de paz en un país sumido en la violencia y el narcotráfico.