Clubes argentinos convocan paro tras permiso de viaje de Claudio Tapia

La primera división del fútbol argentino anunció la suspensión de la novena jornada del torneo Apertura y un paro de actividades del 5 al 8 de marzo en respaldo de la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). La decisión de los clubes llega después de que un juez autorizara a Claudio «Chiqui» Tapia a salir del país, pese a una investigación judicial sobre presuntas irregularidades en el manejo de aportes previsionales y obligaciones fiscales.

La autorización judicial, publicada el lunes, establece que la mera existencia de una investigación penal no constituye por sí sola una razón suficiente para impedir un viaje. Con esa resolución, el magistrado impuso una caución de 5 millones de pesos como condición para permitir la salida de Tapia, quien además fue citado a declarar el 5 de marzo. La causa fiscal señala una deuda por alrededor de 19.000 millones de pesos, atribuida a la no transferencia de aportes entre marzo de y septiembre de.

Qué motivó la suspensión y el paro

Los dirigentes de los clubes profesionales expresaron su rechazo a lo que calificaron como una persecución judicial y decidieron, por unanimidad en el comité ejecutivo de la liga, paralizar partidos programados para las fechas en que los directivos están citados a declarar. El paro incluye la suspensión de la novena fecha de la competencia y un cese de actividades entre el 5 y 8 de marzo.

Contexto de la movilización

La medida de fuerza responde a varias citaciones judiciales: además de Claudio Tapia, fueron convocados a declarar el 5 de marzo el tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, y otros funcionarios del organismo. La protesta busca visibilizar el apoyo institucional a la conducción de la AFA mientras se tramitan las investigaciones por presunta retención indebida de aportes y posible evasión tributaria.

Detalles del proceso judicial y las autorizaciones de viaje

La causa se inició con una presentación del organismo recaudador que acusa a la AFA de no haber depositado dentro de los plazos legales los montos retenidos a trabajadores y futbolistas. Según la denuncia, esa falta de depósito generó la emisión de intimaciones y la constatación de deuda por aproximadamente 19.000 millones de pesos, suma que la AFA niega en los términos alegados por la fiscalía y asegura haber cumplido con sus obligaciones en tiempo y forma.

Permisos y agenda internacional

Tapia había solicitado autorización para viajar a un acto de la Federación Colombiana de Fútbol en Barranquilla y para participar en la reunión de consejo de CONMEBOL en Río de Janeiro. El juez autorizó esos desplazamientos, que estaban previstos entre el 23 y el 28 de febrero en las gestiones informadas públicamente, condicionando la salida al pago de la caución de 5 millones de pesos.

Acusaciones paralelas y clima político

Además de la investigación por aportes y tributos, la AFA enfrenta otra causa por presunto lavado de dinero que motivó allanamientos en diciembre en la sede del organismo y en clubes de primera división. Entre los clubes inspeccionados están Racing, Independiente y San Lorenzo. La AFA sostiene que es víctima de una campaña de desprestigio en el marco de un conflicto con un empresario por la organización de partidos amistosos.

El caso se inserta en un escenario político más amplio: el gobierno del presidente Javier Milei ha expresado su interés en transformar la estructura jurídica de los clubes—actualmente asociaciones civiles sin fines de lucro—hacia modelos de empresas deportivas. Esa postura choca con las normas internas de la AFA, y dirigentes del fútbol han denunciado una intervención política en las pesquisas.

Reacciones oficiales y perspectivas

Desde el oficialismo, la diputada Silvana Giudici rechazó la hipótesis de persecución política y defendió las denuncias presentadas por los organismos de control. «No hay persecución política», declaró, instando a los clubes a no hacerse «rehén» de los dirigentes señalados por la causa. Por su parte, la AFA reafirma su posición de haber cumplido con los pagos reclamados.

Con la suspensión de la fecha y la huelga anunciada, el fútbol argentino entra en una pausa que puede tensar aún más la relación entre los clubes, la dirigencia del deporte y el poder político. Mientras tanto, las citaciones judiciales para el 5 de marzo y las auditorías en curso serán hitos clave para definir el curso del conflicto y el calendario deportivo de las próximas semanas.