En la mañanera del 4 de marzo de 2026 la presidenta Claudia Sheinbaum dedicó parte de su intervención a la situación de las mujeres en México, combinando reconocimiento de avances y la admisión de tareas pendientes. Ante preguntas sobre feminicidios, violencia contra las mujeres y la brecha salarial, la mandataria insistió en que si bien existen cifras positivas, la protección estatal y la autonomía económica femenina requieren más trabajo. La jefa del Ejecutivo recordó acciones concretas del gobierno, como la tipificación del acoso sexual en la ley federal y la distribución masiva de materiales informativos para los derechos de las mujeres.
Logros públicos y medidas legales
Sheinbaum subrayó que se han implementado protocolos de investigación actualizados para atender mejor los delitos contra mujeres y niñas. Señaló además que el acoso sexual ya está tipificado como delito en la legislación federal —una reforma que implica penas de prisión— y que el Ejecutivo federal es el primero en contar con un Ministerio de las Mujeres. También mencionó la entrega de cerca de 25 millones de ejemplares de las Cartillas de Derechos de las Mujeres, una campaña informativa que busca ampliar la conciencia ciudadana sobre recursos y garantías. Estos pasos, dijo, son parte de un esfuerzo por elevar la autonomía económica y la protección estatal.
Balance de cifras y retos pendientes
Aunque reconoció avances, la presidenta evitó presentar la situación como resuelta. Destacó que los casos tipificados como feminicidios han disminuido, aunque persistieron 721 hechos registrados en 2026, y que aún existen miles de homicidios de mujeres que no fueron catalogados como tal. Sheinbaum anunció que el gobierno dará a conocer datos específicos este mes respecto a violencia y la brecha salarial, tema sobre el que recordó la reforma constitucional de 2026 orientada a reducir la desigualdad de ingresos entre mujeres y hombres. En su diagnóstico enfatizó que la disminución de cifras no equivale a solución y que es necesario fortalecer investigaciones y políticas públicas.
Protección del Palacio Nacional y el 8 de marzo
La mandataria informó que es probable la instalación de vallas alrededor del Palacio Nacional con motivo de la marcha del 8 de marzo, cuya ruta concluye en el Zócalo. Según explicó, la medida busca evitar actos de vandalismo atribuidos a colectivos como el bloque negro y separar a las mujeres policías de manifestantes para prevenir enfrentamientos. Sheinbaum defendió la colocación de barreras como una decisión preventiva orientada tanto a proteger el inmueble como a resguardar la integridad de las propias agentes que custodian la protesta.
Críticas y defensas de la medida
La propuesta de blindaje generará debates: para algunos, las vallas limitan el derecho a la protesta; para otros, son necesarias para evitar daños materiales y confrontaciones. Sheinbaum justificó la acción por la presencia de grupos que, según dijo, han intentado dañar el Palacio Nacional en años previos y por la prioridad de proteger a las mujeres policías de choques con manifestantes. La presidenta reiteró que la intención no es impedir la marcha, sino gestionar riesgos y garantizar que la jornada transcurra con menor riesgo de violencia.
Casos recientes y respuesta institucional
En relación con desapariciones y homicidios que han generado protestas en estados como Morelos, México y Sinaloa, Sheinbaum señaló avances concretos en investigaciones: en Morelos un detenido vinculado a la muerte de Kimberly Ramos Beltrán fue señalado por la fiscalía, y en Sinaloa la Fiscalía local imputó y detuvo a un presunto responsable del homicidio de Rubí Patricia Gómez Tagle, activista buscadora cuya muerte fue clasificada como feminicidio. La presidenta informó que la fiscal general federal participó en la junta de seguridad para revisar estos casos y que la investigación continúa. En paralelo al seguimiento legal, el gobierno prepara la difusión de estadísticas oficiales para aclarar la dimensión del fenómeno y las acciones en curso.
Significado político y social
El discurso de Sheinbaum combina medidas simbólicas —como la existencia del Ministerio de las Mujeres y la entrega de cartillas— con decisiones operativas, incluyendo reformas legales y el uso de barreras en espacios públicos. Al mismo tiempo, su propia experiencia de agresión sexual en noviembre pasado fue mencionada en el contexto de la agenda, lo que añade un elemento personal a la discusión. La presidenta emplazó a mantener la vigilancia sobre los resultados y a esperar la publicación de los datos prometidos para evaluar con mayor precisión la eficacia de las políticas anunciadas.


