Claudia Sheinbaum analiza la violencia en Sinaloa y la respuesta del gobierno mexicano

En un reciente encuentro informativo, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, abordó la alarmante situación de seguridad en Sinaloa, así como las declaraciones del expresidente estadounidense, Donald Trump, quien afirmó que «los cárteles controlan México». Este evento tuvo lugar el 4 de febrero y fue un espacio clave para aclarar la postura del gobierno mexicano respecto a la violencia y las políticas de seguridad implementadas en el país.

Durante la sesión, un corresponsal de la BBC compartió su experiencia reciente en Sinaloa. A pesar de la notable presencia militar, la violencia se ha mantenido en niveles alarmantes. El periodista cuestionó a Sheinbaum sobre las acciones que se están tomando para reducir esta violencia, que incluye asesinatos y actos brutales diarios.

La respuesta del gobierno ante la violencia

Sheinbaum afirmó que, aunque los homicidios han disminuido en comparación con años anteriores, Sinaloa sigue siendo uno de los estados más violentos de México. La presidenta destacó que el aumento de la violencia en la región se debe a la fragmentación del Cártel de Sinaloa, especialmente tras la detención de su líder, Ismael “El Mayo” Zambada, en los Estados Unidos. Esto provocó una lucha interna entre sus facciones rivales, lo que ha llevado a un aumento en los enfrentamientos.

Política de seguridad sin confrontación militar

Un elemento central en la política de Sheinbaum es que la confrontación militar no es la solución. Recordó que la estrategia militar utilizada entre 2006 y 2012, durante la administración de Felipe Calderón, solo incrementó la violencia. En cambio, su administración se enfoca en la captura de criminales dentro del marco legal y en atender las causas subyacentes de la delincuencia para que los jóvenes no se vean atraídos por los grupos criminales.

Además, la presidenta subrayó que el gobierno ha trabajado para desmantelar laboratorios clandestinos de drogas, resultando en una disminución en la producción de narcóticos en Sinaloa. Esto, junto con el llamado a Estados Unidos para que detenga el flujo de armas hacia los cárteles, muestra un enfoque integral hacia la situación.

Relaciones con Estados Unidos y la soberanía mexicana

En cuanto a la posibilidad de que el gobierno estadounidense tome acciones militares contra los cárteles en México, Sheinbaum enfatizó que hasta ahora ha habido un respeto hacia la soberanía de México. Tras una conversación con Trump, se ha llegado a un entendimiento sobre la necesidad de mantener relaciones basadas en el respeto mutuo, a pesar de las tensiones que pueden surgir por las declaraciones de funcionarios estadounidenses.

Desmitificando la afirmación de Trump

Frente a la afirmación de Trump de que los cárteles controlan el país, la presidenta Sheinbaum fue clara al rechazar tal declaración, calificándola de falsa. Afirmó que es importante mantener un diálogo respetuoso, independientemente de las diferencias en la percepción de la situación de seguridad en México. Destacó que las afirmaciones de la Casa Blanca sobre una supuesta alianza entre el gobierno mexicano y los cárteles son infundadas.

En respuesta a un comunicado de la Casa Blanca que insinuaba que los cárteles tienen una relación con el gobierno mexicano, Sheinbaum refirió que esto se basó en información errónea. Citó el caso de Genaro García Luna, exministro de seguridad, quien fue condenado en EE. UU. por colusión con el Cártel de Sinaloa. La presidenta enfatizó que este tipo de acusaciones no reflejan la realidad actual de México.

La conferencia de prensa de Claudia Sheinbaum resaltó la complejidad de la situación de seguridad en Sinaloa y la necesidad de abordar las raíces de la violencia. Al mismo tiempo, se reafirmó la importancia de mantener una relación respetuosa con Estados Unidos, en un contexto donde las acusaciones pueden entorpecer el diálogo constructivo. La presidenta continúa promoviendo una política de seguridad que prioriza la protección de los ciudadanos y la disminución de la violencia sin recurrir a métodos militares.