En un cálido ambiente de Acapulco, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, realizó su conferencia matutina, conocida como mañanera. Este evento marcó su segunda aparición consecutiva fuera de la Ciudad de México, luego de haber ofrecido su anterior rueda de prensa en Cuernavaca.
Durante la sesión, Sheinbaum compartió detalles sobre su reciente conversación telefónica con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Ambos líderes abordaron aspectos relevantes de la situación en América Latina, centrándose en la defensa de la soberanía de las naciones involucradas.
Diálogo sobre Venezuela y soberanía
La presidenta destacó que, en la llamada, tanto ella como Lula condenaron las acciones de Estados Unidos que afectan la soberanía de Venezuela. Lula, a través de sus redes sociales, reiteró esta condena y expresó su rechazo a cualquier intento de dividir al mundo en esferas de influencia, un concepto que ya no se sostiene en la actualidad.
Sheinbaum reafirmó que, a pesar de las críticas hacia la intervención militar de EE.UU. en Venezuela, México mantiene un entendimiento en materia de seguridad con el país norteamericano, lo cual se está fortaleciendo. Además, mencionó que Lula le extendió una invitación para visitar Brasil en mayo, a lo que la presidenta mexicana respondió que lo consideraría.
Colaboración en violencia de género
Durante la conversación, también se abordó el preocupante tema de la violencia contra las mujeres, que afecta tanto a Brasil como a México. Sheinbaum propuso que su ministra de la Mujer, Citlalli Hernández, se pusiera en contacto con sus contrapartes brasileñas para intercambiar experiencias y estrategias en la lucha contra este flagelo social.
Respuesta a las declaraciones de Donald Trump
En otro momento de la conferencia, Sheinbaum se refirió a las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien sugirió la posibilidad de realizar ataques a los cárteles mexicanos. La mandataria minimizó la gravedad de estas afirmaciones, señalando que forman parte del estilo comunicativo habitual de Trump.
La presidenta indicó que había solicitado al Secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, que se comunicara directamente con el Secretario de Estado de EE.UU. para fortalecer la colaboración en temas de seguridad. Es fundamental para México mantener un marco de respeto a la soberanía y la integridad territorial, enfatizó.
Coordinación en seguridad
Sheinbaum insistió en que cualquier acción unilateral de EE.UU. en territorio mexicano no sería aceptada. Recordó las lecciones del pasado, donde intervenciones similares han tenido consecuencias nefastas. Para evitar un escenario de intervención, su administración está comprometida a mejorar la colaboración con Estados Unidos, asegurando que la Marina mexicana se mantenga en contacto con la Guardia Costera de EE.UU. para manejar situaciones de seguridad marítima de manera conjunta.
Bajo la administración de Trump, se han utilizado drones por parte de EE.UU. para monitorear las actividades de los cárteles en México. Sheinbaum ha defendido esta acción como una solicitud de su gobierno, aunque subrayó que no debe ser confundida con ataques no autorizados.
Desafíos internos y medidas de seguridad
Aparte de los temas internacionales, la presidenta también abordó la situación de seguridad en Guerrero, donde Acapulco, como destino turístico clave, enfrenta retos significativos. En este sentido, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, destacó los logros recientes en la lucha contra la delincuencia, incluyendo la detención de líderes de cárteles y el aseguramiento de armas y drogas.
Durante la sesión, Sheinbaum compartió detalles sobre su reciente conversación telefónica con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Ambos líderes abordaron aspectos relevantes de la situación en América Latina, centrándose en la defensa de la soberanía de las naciones involucradas.0
Durante la sesión, Sheinbaum compartió detalles sobre su reciente conversación telefónica con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Ambos líderes abordaron aspectos relevantes de la situación en América Latina, centrándose en la defensa de la soberanía de las naciones involucradas.1



