La confrontación iniciada el 28 de febrero de 2026 entre estados unidos, Israel e Irán ha escalado con rapidez y ha dejado, según reportes oficiales, 1,149 fallecidos en seis días. Los datos provienen de gobiernos, ministerios de salud y organismos humanitarios y reflejan un flujo continuo de ataques y represalias que han afectado a varios países del Medio Oriente.
Ante esta realidad, organismos internacionales y defensores de derechos humanos han pedido medidas urgentes para evitar más daños a la población civil y han exigido el respeto al derecho internacional humanitario. A continuación se presenta un recuento por países, el contexto de los incidentes más graves y las preocupaciones humanitarias emitidas por organismos internacionales.
Balance de víctimas por países
Según cifras oficiales compiladas hasta el 5 de marzo de 2026, Irán concentra la mayor parte de las víctimas con 1,045 fallecidos. Entre esos muertos, la Media Luna Roja Iraní reportó la muerte de 175 escolares y trabajadores en el ataque a una escuela primaria en la ciudad de Minab, suceso que ha generado demandas de investigación internacional.
Irán: impacto en la población civil
Las autoridades iraníes han señalado que la cifra podría aumentar y han cuestionado si los conteos incorporan a las bajas militares, particularmente de cuerpos como el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Además, informes describen daños en instalaciones sanitarias —según el presidente del Consejo Médico iraní, 10 centros médicos resultaron dañados— y el cierre de internet que limitó la comunicación y la documentación de lo ocurrido.
Otros países afectados
El recuento oficial incluye también a Israel con 10 muertos, entre ellos nueve personas alcanzadas por un misil en Beit Shemesh. Líbano reportó 77 víctimas por bombardeos vinculados al enfrentamiento con Hezbolá. En el Golfo Pérsico, varios Estados registraron bajas: Baréin (1), Kuwait (3), Omán (1) y Emiratos Árabes Unidos (3).
Fuerzas armadas y objetivos militares
El Comando Central de Estados Unidos informó la muerte de 6 militares estadounidenses tras un ataque contra una instalación en Kuwait, uno de los golpes más directos contra fuerzas estadounidenses desde el inicio de la escalada. En Siria, las autoridades estatales señalaron la muerte de 4 personas luego de que un misil impactara en la ciudad de Sweida.
Daños a infraestructura y rutas de suministro
Además de las víctimas humanas, se han reportado ataques sobre infraestructuras críticas: instalaciones petroleras en la región del Golfo, daños en aeropuertos y la afectación de embarcaciones, incluido el petrolero MKD VYOM frente a la costa de Mascate. Estos hechos agravan riesgos económicos y logísticos en una zona clave para el suministro energético mundial.
Alertas internacionales y llamadas a la protección de civiles
Organizaciones como Amnistía Internacional y agencias de la ONU han hecho un llamamiento para que todas las partes respeten el derecho internacional humanitario y cesen los ataques que puedan ser indiscriminados, desproporcionados o dirigidos contra la población civil. Amnistía advirtió sobre el uso de armas explosivas en áreas pobladas y la necesidad de tomar todas las precauciones posibles para evitar daños colaterales.
Preocupaciones sobre detenciones y vulnerabilidad de prisioneros
Los defensores de derechos humanos han expresado alarma por la seguridad de las personas privadas de libertad en Irán, incluyendo a manifestantes detenidos durante el levantamiento de enero de 2026. Se han documentado informes de explosiones cerca de cárceles y del anterior ataque a la prisión de Evin, lo que aumenta el riesgo de violaciones como tortura, ejecuciones extrajudiciales o trato cruel, según organismos internacionales.
Qué puede cambiar el balance
Las cifras difundidas son preliminares y provienen de datos oficiales no verificados de forma independiente; por tanto, el total de 1,149 fallecidos podría modificarse conforme se reciba información adicional desde zonas de combate. La comunidad internacional insiste en la necesidad de investigaciones imparciales, la protección de centros educativos y sanitarios, y el acceso humanitario sin restricciones para evitar una catástrofe humanitaria mayor.
Mientras continúe la confrontación entre Estados Unidos, Israel e Irán y sus efectos colaterales en países vecinos, el número de víctimas y la magnitud de los daños seguirán siendo una razón de preocupación urgente para gobiernos y organizaciones internacionales.



