145 millones de pesos en efectivo y propaganda de un candidato en un vehículo terminaron con la detención del escolta del secretario general de la Cámara de Representantes. El hallazgo, ocurrido en carreteras de La Guajira, dio pie a investigaciones penales y disciplinarias que siguen abiertas.
Detención y hallazgo
La captura de Luis Alfredo Acuña se produjo en las cercanías de Hatonuevo. En el auto donde viajaba las autoridades encontraron 145 millones de pesos distribuidos en siete sobres, además de material de campaña del candidato al Senado Daniel Restrepo. Según el acta de inspección, varios sobres estaban rotulados con nombres de personas de la región, algo que las autoridades interpretaron como posible indicio de una logística orientada a delitos electorales.
¿A quiénes señalaban los sobres?
Varios de los nombres anotados en los paquetes han negado cualquier relación con el dinero. Fiscalía y Policía trabajan ahora para identificar con precisión a las personas mencionadas y comprobar si existe algún vínculo real entre ellas y los recursos encontrados.
Audiencia y decisión judicial
En la audiencia para legalizar la captura, el abogado penalista Iván Cancino denunció irregularidades en el procedimiento: dijo que hubo demora para presentar al detenido ante la autoridad judicial y que el escolta fue interrogado sin la presencia de su defensor. La juez identificó vicios procesales y ordenó la libertad de Acuña; además dispuso la devolución del dinero incautado.
Versiones sobre el destino del dinero
Acuña afirmó que el efectivo iba destinado a la compra de un vehículo. La Fiscalía, por su parte, considera hipótesis más amplias que incluyen desde la omisión en la declaración de activos hasta posibles conductas vinculadas a lavado de activos. Esas imputaciones todavía requieren pruebas que se determinen en el trámite penal.
Reacciones institucionales y presión política
El caso no pasó desapercibido en la esfera pública. El presidente Gustavo Petro respaldó las acciones contra quienes intentan comprar votos y advirtió sobre el riesgo de que la corrupción capture instituciones. El Inspector General, Gregorio Eljach, anunció la apertura de investigaciones disciplinarias contra funcionarios que podrían estar implicados. Además, el episodio encendió el debate sobre los protocolos de seguridad y la supervisión de contratistas de la Unidad Nacional de Protección (UNP); en especial, cuestionamientos vinculados al secretario de la Cámara, Jaime Luis Lacouture.
Perspectiva desde la banca y el control interno
Quien ha trabajado en banca sabe que los flujos en efectivo sin registro dejan huellas claras. La combinación de sobres rotulados, grandes sumas en efectivo y material de campaña es una señal de alerta para auditorías y controles de cumplimiento. Estos elementos plantean preguntas sobre la trazabilidad de los fondos, la responsabilidad de quien custodió el dinero y los fallos en controles internos en equipos de seguridad vinculados a servidores públicos.
Líneas de investigación abiertas
Entre las líneas que siguen los investigadores están: la verificación de la autenticidad de los nombres en los sobres, el origen del dinero, posibles rutas de distribución y la relación entre los recursos y la campaña política señalada. También se indaga si hubo omisiones en la declaración de activos y si funcionarios públicos o contratistas facilitaron el movimiento de esos fondos.
Qué viene ahora
La Fiscalía continúa la recolección de pruebas y la investigación criminal; en paralelo, la Procuraduría y la Inspectoría desarrollan sus propias indagaciones disciplinarias. Dependiendo de los hallazgos, podría haber nuevas imputaciones o sanciones administrativas contra personas o entidades vinculadas.
Contexto y mensaje final
Más allá de una detención que atrajo la atención mediática, el caso deja en evidencia la necesidad de reforzar mecanismos de control sobre manejo de dinero en campañas y sobre la supervisión de personal de protección. La investigación deberá aclarar responsabilidades y, si corresponde, llevar a los responsables ante la justicia. Mientras tanto, la ciudadanía y las autoridades siguen de cerca el desarrollo del proceso.



