Campaña ‘La que pica’: Uber Eats y 60 taquerías reclaman el picor auténtico

En respuesta a la creciente tendencia de algunos puestos y taquerías de reducir el picante para complacer paladares extranjeros, Uber Eats presentó en México la campaña La que pica. Esta acción reúne a 60 establecimientos de Ciudad de México que aceptaron identificar su salsa más potente con una etiqueta y una botella única, con la intención de devolverle protagonismo al picante como rasgo definitorio de la cocina callejera mexicana.

La iniciativa, lanzada el 16 de enero —coincidiendo con el Día Internacional de la Comida Picante— busca además conectar la tradición gastronómica con herramientas digitales, ofreciendo en la app una sección donde los usuarios pueden localizar y pedir las salsas más ardientes de la capital.

Por qué surgió la campaña

En los últimos años, la llegada masiva de turismo y procesos de gentrificación han provocado que algunos taqueros amenacen con suavizar sus recetas. Un reporte de 2026 señalaba testimonios de puestos que quitaron serranos o redujeron la cantidad de habaneros para evitar reclamaciones de clientes internacionales. Frente a ese fenómeno, La que pica funciona como una respuesta pública para proteger el carácter picante de la cocina local y advertir a quienes buscan sabores atenuados que esa no es la oferta aquí.

Preservar identidad y variedad

El picante, además de ser un condimento, es una señal de identidad regional: un conjunto de técnicas, chiles nativos y combinaciones que conforman una amplia gama de salsas. La campaña enfatiza que reducir el picor es desdibujar una tradición culinaria. Con la etiqueta se pretende recordar que la experiencia auténtica de una taquería incluye sensaciones como sudor, lagrimeo y un golpe de sabor directo.

Cómo funciona la iniciativa

Cada taquería participante emplea una botella diseñada por Uber Eats que identifica su salsa más picante como La que pica. En la parte posterior se lee un manifiesto irónico y contundente que explica que esta salsa no es «apenas picante» sino que pica como debe picar. La propuesta combina presencia en el punto de venta —etiquetas y botellas físicas— con una sección dedicada dentro de la app, facilitando que los usuarios seleccionen platos con las salsas más intensas al pedir a domicilio.

Comercios involucrados y alcance

Entre los 60 establecimientos se encuentran taquerías tradicionales de barrio y locales con alta afluencia turística. Nombres como Las Cebollas, Bigos Tacos, El Califa y otros aparecen en la lista que engloba colonias como Roma, Condesa, Narvarte y el Centro. Uber Eats también ha destacado que muchos de sus aliados en México son pequeñas y medianas empresas, por lo que la campaña se presenta como un apoyo a la visibilidad y al comercio local.

Mensaje y efectos culturales

La comunicación de la campaña se apoya en slogans como «unidos por el picante» y acciones urbanas —incluido un mural con taqueros y un trompo en llamas— para invitar al público a firmar en favor de que las salsas no pierdan su capacidad de picar. Creativos de la agencia asociada definieron el proyecto como una defensa del picor como identidad, más allá de ser solo un producto comercial.

Además de su carga humorística, la iniciativa pone en discusión cómo el turismo y la adaptación de menús pueden transformar la oferta gastronómica. Para algunos comensales, la etiqueta es una promesa de autenticidad; para otros, una forma de decidir con más información antes de probar una salsa nueva.

Contexto y proyecciones

El lanzamiento se produjo en un momento con alta atención internacional, ya que el interés por visitar México se ha incrementado en eventos globales como el Mundial de fútbol, lo que podría multiplicar el encuentro entre turistas y la oferta gastronómica local. La campaña apuesta a que más taquerías se sumen con el tiempo y a que el consumidor recupere la costumbre de evaluar el picante como parte de la experiencia.