Brasil y la COP30: un llamado urgente a la acción climática

El contexto de la COP30 y la crítica internacional

En el marco de la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, conocida como COP30, que se llevará a cabo en noviembre en Belém do Pará, Brasil, la actuación del gobierno brasileño ha sido objeto de severas críticas. Un editorial de la prestigiosa revista científica Science, firmado por destacados científicos, destaca que, a excepción del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático, la mayoría de los sectores gubernamentales están promoviendo actividades que incrementan las emisiones de gases de efecto invernadero. Esta situación plantea un desafío significativo para el país, que se posiciona como anfitrión de un evento de tal magnitud.

Proyectos que amenazan la Amazonía

Los autores del editorial mencionan específicamente el proyecto del Ministerio de Transportes para recuperar la BR-319, una carretera que conecta Manaus con Porto Velho. Este proyecto, según los expertos, podría facilitar el acceso de desmatadores a vastas áreas de la selva amazónica, lo que a su vez podría liberar grandes cantidades de carbono a la atmósfera, exacerbando el calentamiento global. Además, el subsidio del Ministerio de Agricultura para convertir pastizales en plantaciones de soja también es señalado como un factor que incentiva el desmonte de la selva. Este ciclo de conversión de tierras no solo afecta el medio ambiente, sino que también tiene repercusiones económicas y sociales para las comunidades locales.

El impacto del petróleo y el gas en la Amazonía

La búsqueda de nuevos campos de petróleo y gas en la Amazonía es otro punto crítico. Los científicos advierten que continuar con estas exploraciones, en un contexto donde la Agencia Internacional de Energía sugiere detener nuevas perforaciones, es una receta para un desastre climático. La explotación de recursos en la región no solo pone en riesgo el ecosistema amazónico, sino que también podría tener efectos devastadores en el suministro de agua para grandes ciudades como São Paulo, que depende de la Amazonía para su abastecimiento hídrico. La destrucción de este bioma podría llevar a sequías extremas y a un aumento en la frecuencia de fenómenos climáticos adversos.

La necesidad de un cambio radical

Los científicos que firmaron el editorial hacen un llamado urgente a que Brasil modifique sus prácticas actuales para poder liderar efectivamente la lucha contra el cambio climático. Para que la COP30 sea un evento que marque la diferencia, es crucial que el país no solo contenga el desmonte de la Amazonía, sino que también facilite una transición rápida hacia el abandono de los combustibles fósiles. Este cambio radical en las políticas gubernamentales es esencial para evitar un futuro catastrófico, donde el impacto del cambio climático se sienta de manera aguda en la población y en la economía brasileña.