El 17 de enero de 2026, un avión militar de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, el C-130J Super Hércules, aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Toluca. Este hecho generó diversas inquietudes en la opinión pública. La presidenta de la ciudad, Claudia Sheinbaum Pardo, aclaró las especulaciones, asegurando que la operación contaba con la debida autorización y no implicaba el despliegue de tropas estadounidenses en territorio mexicano.
Según Sheinbaum, el vuelo tenía como objetivo la capacitación de personal mexicano de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y no requería consulta previa al Senado. La mandataria enfatizó que estas operaciones están alineadas con los acuerdos de cooperación entre México y Estados Unidos.
Detalles del vuelo y su propósito
El C-130J Super Hércules despegó de la base militar Dyess, situada en Abilene, Texas, y aterrizó en Toluca alrededor de las 14:46 horas. Este modelo de avión es conocido por su versatilidad, utilizado en tareas que van desde la evacuación médica hasta el apoyo humanitario.
Contexto de la cooperación bilateral
El gobierno mexicano ha estado trabajando en estrecha colaboración con Estados Unidos en diversas áreas, incluida la seguridad y la capacitación de fuerzas. Este aterrizaje se enmarca dentro de esos esfuerzos, y Sheinbaum aclaró que no se trató de un evento extraordinario, sino de una acción rutinaria en el marco de la cooperación bilateral.
La mandataria también mencionó que, aunque lo habitual sería que estos vuelos aterrizaran en bases militares, en esta ocasión se optó por el aeropuerto de Toluca debido a cuestiones logísticas.
Reacciones y aclaraciones del gobierno
Tras el aterrizaje del avión, surgieron preocupaciones entre algunos sectores de la sociedad, incluyendo la oposición política, que exigieron explicaciones sobre la naturaleza de este vuelo. En respuesta, el Gabinete de Seguridad del gobierno emitió un comunicado en sus redes sociales, reafirmando que el vuelo fue autorizado y estaba relacionado con actividades de capacitación.
Además, se mencionó que este vuelo no era el primero de su tipo, ya que se han realizado operaciones similares en el pasado, siempre bajo el cumplimiento de los protocolos establecidos y los acuerdos bilaterales.
Planes futuros de capacitación
El programa de capacitación al que se refiere Sheinbaum tendrá una duración de un mes, tras el cual los funcionarios mexicanos regresarán a su país en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana. Esta cooperación es fundamental para el fortalecimiento de las capacidades de las fuerzas de seguridad en México.
Como parte de un esfuerzo más amplio para mejorar la seguridad nacional, la presidenta había solicitado previamente al Senado autorización para que personal de las Fuerzas Especiales de la Marina de Estados Unidos participara en entrenamientos en Campeche. Sin embargo, la discusión de esta solicitud fue suspendida por el Senado el 3 de enero, lo que generó incertidumbre respecto a futuros entrenamientos conjuntos.
La aclaración sobre el aterrizaje del C-130J Super Hércules en Toluca refleja la complejidad de la cooperación en materia de seguridad entre México y Estados Unidos. A medida que ambos países continúan colaborando, es crucial que las operaciones se realicen con transparencia y claridad para evitar malentendidos en la ciudadanía.



