El panorama del consumo en Argentina ha experimentado cambios significativos en el último año. Un informe reciente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) revela un incremento del 2.5 por ciento en el consumo durante 2026 en comparación con el año anterior. Sin embargo, esta cifra esconde una realidad más compleja, ya que las cifras de noviembre y diciembre mostraron una disminución en el gasto de los hogares.
A pesar de este crecimiento general, el consumo se desaceleró en los últimos meses del año, lo que plantea interrogantes sobre su sostenibilidad a futuro. En este contexto, es esencial entender la dinámica detrás del consumo y las implicaciones económicas que conlleva.
Desempeño del consumo a lo largo del año
Según el Indicador de Consumo (IC) elaborado por la CAC, el gasto en bienes y servicios por parte de los hogares se redujo en un 2.8 por ciento en noviembre y un 1.4 por ciento en diciembre, lo que genera preocupación en el entorno económico. A pesar de estas caídas, el último mes del año mostró un leve incremento del 1.2 por ciento en comparación con el mes anterior, sugiriendo que el consumo podría estar intentando estabilizarse tras un año difícil.
Factores que influyen en el consumo
Un aspecto importante a considerar es la relación entre el consumo y la inflación. Durante la segunda mitad de 2026, se observó una leve aceleración en los precios, lo que ha impactado la capacidad de compra de los hogares. Fuentes de la CAC señalan que el contexto inflacionario debe ser analizado cuidadosamente para entender el comportamiento del consumo en el país.
En cuanto a las categorías de productos, el sector de ropa y calzado fue uno de los pocos que mostró un crecimiento anual significativo del 4.9 por ciento, aportando 0.4 puntos porcentuales al IC. Por otro lado, el área de transporte y vehículos experimentó una contracción del 2.8 por ciento, lo que indica un estancamiento en un sector que había estado en auge por un tiempo.
Desafíos y perspectivas futuras
El informe de la CAC también subraya que, a pesar de la leve recuperación del consumo, el aumento en los costos de vivienda y servicios públicos ha tenido un impacto significativo en el gasto de los hogares, con un aumento del 6.8 por ciento en comparación con el año anterior. Esto ha llevado a un aumento en el índice general, generando presión sobre los consumidores.
Además, el acceso al crédito ha mostrado signos de consolidación después de una caída significativa al inicio de 2026. Sin embargo, se ha notado un leve agotamiento en el crecimiento del crédito a los hogares, lo que puede ser indicativo de un consumo que está comenzando a enfriarse tras un período de expansión. Las transacciones de vehículos y operaciones inmobiliarias también han mantenido un crecimiento, aunque a un ritmo más lento que al inicio del año.
Condiciones económicas y el futuro del consumo
Las proyecciones para 2026 sugieren que el consumo en Argentina enfrentará un periodo de mayor estabilidad relativa, aunque se espera que la composición del gasto de los hogares deje de cambiar drásticamente. A pesar de un panorama que parece mejorar ligeramente, la situación económica sigue siendo frágil. La inflación, que según la Universidad Torcuato Di Tella podría mantenerse por encima del 30 por ciento, representa un desafío constante para el poder adquisitivo de los ciudadanos.
A medida que Argentina navega por un entorno económico complejo, el consumo puede haber mostrado signos de recuperación, pero las sombras de la inflación y el endeudamiento podrían limitar el crecimiento sostenido. Las políticas económicas y las condiciones del mercado serán cruciales para determinar el futuro del consumo en el país.


