La delegación mexicana para los Paralímpicos de Invierno de Milano-Cortina estará representada por una sola persona: Arly Velásquez. El esquiador, originario de Cancún, portará la bandera nacional tras ser designado abanderado en una ceremonia de la Conade desde el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos (CNART), y competirá en tres pruebas de esquí alpino en la categoría LW10-1 sentado.
Los Juegos abrirán en la Antorcha de invierno con una ceremonia en la Arena de Verona; Velásquez disputará el descenso el 7 de marzo, el súper G el 9 de marzo y el slalom gigante el 13 de marzo. Esta edición marcará la quinta participación paralímpica de Arly, quien ya suma experiencia en Vancouver, Sochi, Pyeongchang y Beijing.
Deporte y trayectoria: de Cancún a las pistas europeas
La historia de Velásquez es la de una reinvención constante. Tras mudarse a Ciudad de México en su adolescencia, destacó como campeón nacional de mountain bike a los 12 años; un accidente a los 13 provocó una lesión medular irreversible que cambió su vida. En lugar de abandonar la práctica deportiva, inició un proceso que lo acercó a diversas disciplinas en silla de ruedas —desde lanzamiento de bala hasta natación— y finalmente al esquí adaptado, un deporte que descubrió durante un viaje a Canadá al ver competir a Armando Ruiz.
Logros recientes y preparación para Milano-Cortina
En el último ciclo, Velásquez acumuló resultados que lo colocan entre los mejores del continente. Según reportes oficiales, participó en más de 150 carreras internacionales, con cerca de 21 podios y 11 oros a lo largo de su carrera; en los últimos dos años ha conseguido seis títulos en circuitos relevantes. En se ubicó entre los diez mejores en el Campeonato Mundial de Paraesquí Alpino celebrado en Eslovenia y logró tres medallas de oro en el Winter Park Open en Colorado.
Entrenamiento y apoyo institucional
Velásquez ha señalado que vive el mejor momento de su carrera deportiva tras 17 años de competencia. En la ceremonia de abanderamiento destacó la importancia del respaldo técnico y lamentó que la alta competencia no deba depender del altruismo: pidió una visión institucional sostenida para el deporte paralímpico. El director de la Conade, Rommel Pacheco, aseguró continuidad en el apoyo a los atletas que compiten en la nieve.
Momentos difíciles: una recuperación que definió su camino
La trayectoria de Arly incluye episodios críticos que moldearon su carácter competitivo. En Sochi 2014 consiguió su mejor resultado paralímpico hasta entonces, con un 11.º lugar en súper G. Poco después sufrió una caída que lo dejó en coma inducido por tres días y lo obligó a tomar un descanso de dos años para recuperarse. La vuelta a la actividad y la posterior perseverancia son elementos centrales de su relato.
Resiliencia y ejemplo
Arly habla de la necesidad de no rendirse y de construir objetivos con constancia. Su intención no es solo competir: declaró que espera acudir a al menos dos Juegos más, transmitiendo un mensaje de esfuerzo y ambición para quienes enfrentan adversidades. Para él, la práctica del esquí sentado enseña a levantarse tras las caídas y a persistir en la búsqueda de metas deportivas y personales.
La representación de México y el contexto paralímpico
La participación mexicana en los Juegos de invierno ha sido históricamente reducida; desde su debut en 2006 ninguna edición contó con más de dos atletas. En contraste, el país acumula cientos de medallas en los Paralímpicos de Verano, pero aún no registra podios en la variante invernal. Este, el equipo nacional estará centrado en la figura de Velásquez y su desempeño en las tres pruebas programadas.
Expectativas y desafío
Mientras más de 600 deportistas de todo el mundo compiten en varias disciplinas este ciclo, la apuesta mexicana pasa por consolidar resultados que inspiren mayor inversión y atención a los deportes de nieve para atletas con discapacidad. Arly representa, en una sola persona, la capacidad de competir a nivel top y la necesidad de impulsar estructuras que permitan a otros seguir su ejemplo.
En Milano-Cortina, el foco estará en la pista y en la experiencia de un atleta que combina técnica, historia de superación y ambición deportiva. La actuación de Arly Velásquez no sólo definirá una performance personal, sino que servirá como termómetro del desarrollo del esquí adaptado en México y del apoyo institucional hacia la paridad en el deporte.



