Argentina ha dado un gran paso en su camino hacia la estabilización económica al liquidar el monto de 2.5 mil millones de dólares que obtuvo de un acuerdo de swap con la administración de Donald Trump. Este movimiento no solo resalta el compromiso del nuevo gobierno de Javier Milei, sino que también fortalece la confianza de los inversores en el país sudamericano.
El Secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, confirmó el viernes que la administración de Milei cumplió “rápidamente y en su totalidad” con el reembolso. Aunque no se proporcionaron cifras específicas, el Tesoro estadounidense mencionó el monto utilizado en su último informe sobre el Fondo de Estabilización de Cambios. Como resultado, Bessent destacó que el gobierno de EE. UU. ya no posee pesos argentinos en su ESF.
Impacto de la reestructuración de deuda en los mercados
En un contexto financiero tenso, Argentina también realizó un pago de 4.3 mil millones de dólares en bonos globales, respaldado por un préstamo de 3 mil millones de dólares de un consorcio de seis bancos internacionales. La Comisión Nacional de Valores de Argentina confirmó esta operación, asegurando que los tenedores locales ya han recibido sus fondos y que los inversores internacionales tendrían acceso a su dinero el lunes siguiente.
Esta serie de pagos ha tenido un efecto positivo en los bonos soberanos argentinos, que han experimentado un aumento en su valor. Los bonos globales con vencimiento en 2035, que son algunos de los más activos, subieron 0.6 centavos y se comercializaban a aproximadamente 74.5 centavos por dólar, mientras que el rendimiento se redujo a 9.8 por ciento.
Apoyo financiero de Estados Unidos ante la volatilidad del mercado
Desde septiembre, Bessent ha brindado apoyo financiero a la administración de Milei en medio de una volatilidad del mercado que precedió a las elecciones legislativas de octubre. Este tipo de respaldo financiero es inusual en América Latina y ha contribuido a que la perspectiva del mercado se incline nuevamente a favor del presidente Milei, quien ha visto un cambio significativo en la confianza del inversor desde su victoria electoral.
A pesar de la recuperación, tanto el Tesoro de EE. UU. como el gobierno argentino han mantenido en secreto muchos detalles sobre el acuerdo de swap y sus condiciones específicas, lo que genera un aire de incertidumbre sobre futuras interacciones financieras.
Facilidad de préstamo y su impacto en la economía argentina
El préstamo, conocido como repo, fue facilitado por entidades como Banco Santander, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria y Deutsche Bank, y se estableció como una facilidad a un año con una tasa promedio del 7.4 por ciento. Como parte de este acuerdo, Milei ofreció casi 5 mil millones de dólares en bonos locales con vencimiento en 2035 y 2038 como garantía para acceder a los 3 mil millones de dólares en efectivo.
El Ministro de Economía, Luis Caputo, ha resaltado la importancia de restaurar el acceso a los mercados financieros para acumular reservas, un aspecto que ha sido una preocupación constante para los inversores. Aunque la administración de Milei ha logrado adquirir dólares, la dificultad para refinanciar vencimientos ha llevado al gobierno a depender en gran medida de sus propios recursos para cumplir con las obligaciones de deuda, limitando la capacidad del Banco Central para reconstruir sus reservas de divisas.
Perspectivas futuras y nuevos desafíos
En diciembre, Argentina emitió deuda local por un valor de 1 mil millones de dólares, lo que fue interpretado como un primer paso hacia una posible venta de bonos globales, especialmente ahora que el riesgo país se encuentra en sus niveles más bajos en aproximadamente siete años. Sin embargo, el país se enfrenta a un próximo compromiso de 4.3 mil millones de dólares en seis meses, y los inversores confían en que el gobierno habrá asegurado acceso a los mercados internacionales para entonces, lo que aliviaría las preocupaciones sobre su capacidad de pago.
Además, en diciembre se anunciaron cambios en la política cambiaria, permitiendo que el peso argentino fluctúe más libremente dentro de un rango más amplio, junto con un programa de acumulación de reservas que tiene como objetivo alcanzar 10 mil millones de dólares en este año. Estos esfuerzos reflejan la estrategia de la administración para consolidar su posición financiera y atraer inversiones en un entorno global incierto.


