La Selección Argentina, vigente campeona del mundo y de la Copa América, modificó su calendario de preparación tras la suspensión de la Finalissima prevista originalmente contra España en Doha. El choque que debía disputarse el 27 de marzo quedó en el aire por el conflicto en Medio Oriente, desencadenado por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, y la posterior imposibilidad de acordar una sede alternativa con la UEFA. Como alternativa, la AFA comunicó que el equipo de Lionel Scaloni realizará una semana de trabajo en el predio de Ezeiza y cerrará esa etapa con un amistoso el martes 31 de marzo frente a Guatemala en Buenos Aires.
La decisión de cancelar la Finalissima generó reacciones contrapuestas: la UEFA señaló que Argentina rechazó propuestas para reubicar el partido, mientras que España optó por disputar un amistoso contra Serbia el 27 de marzo en Villarreal. La AFA prometió dar más detalles sobre la lista de convocados, el plan de trabajo y el estadio en los días siguientes. El presidente de la AFA, Claudio Chiqui Tapia, publicó en X que «Argentina merece despedirse en casa», mensaje que recibió críticas de aficionados por la elección del rival y la magnitud del ensayo preparatorio.
Consecuencias deportivas de la cancelación
La pérdida de un rival de alta exigencia como España representa un salto en la planificación: Scaloni pierde la última prueba contra un equipo europeo de primer nivel antes de la cita en Norteamérica. En un ciclo donde la ventana internacional de marzo y junio era clave para dirimir dudas sobre titulares y alternativas, la ausencia de la Finalissima obliga a priorizar el trabajo interno y a enfrentar rivales de menor jerarquía. Esta situación alimenta el debate sobre si la Albicolor llegará al Mundial 2026 con el rodaje competitivo necesario, en especial porque el torneo comienza el 11 de junio y el debut argentino está programado para el 16 de junio contra Argelia en Kansas City.
Estado físico y opciones en la convocatoria
Jugadores en evaluación
La preparación de Scaloni también se ve condicionada por el panorama físico de la plantilla. Figuras que fueron claves en 2026 han alternado lesiones y irregularidades: los laterales y sus suplentes han tenido percances recurrentes, mientras que nombres como Paulo Dybala, Giovani Lo Celso y Leandro Paredes generan dudas sobre su puesta a punto. Juan Foyth sufrió una rotura de tendón de Aquiles y quedó descartado para el Mundial 2026, mientras que Lautaro Martínez, con una sobrecarga en el sóleo izquierdo, evoluciona y podría estar disponible para fines de marzo. Además, Rodrigo De Paul realizó el cambio de Europa a la MLS, lo que complica la lectura del nivel competitivo en esta fase.
Nuevas alternativas y recambio
En paralelo, el cuerpo técnico debe decidir si confirma la base que ganó en 2026 o acelera el recambio generacional. Algunos juveniles que venían en ascenso han frenado su progresión, pero surgen otras alternativas con buen presente europeo. Jugadores como Giuliano Simeone, Nicolás Paz y Valentín Barco suman puntos por su rendimiento en clubes y aparecen como posibles rostros nuevos para la lista final de 26. Scaloni tendrá que balancear experiencia y frescura en un contexto donde los amistosos programados no ofrecen el mismo grado de desafío que un cruce contra un campeón europeo.
Logística, el estadio y la conexión con la afición
La AFA aún debe confirmar el recinto que albergará el amistoso contra Guatemala, aunque la prensa local señala a La Bombonera como la opción más probable. El estadio Monumental, tradicional sede de la Selección, no está disponible el 31 de marzo por la programación de conciertos de AC/DC, lo que condicionó la decisión. Más allá del lugar, el partido en Buenos Aires pretende ser la despedida en casa antes del viaje a Estados Unidos, México y Canadá, y una oportunidad para que la hinchada vea a los campeones antes de su defensa del título. No obstante, el cambio de plan evidencia la dificultad de combinar demandas comerciales, seguridad y preparación deportiva en un calendario apretado hacia el Mundial 2026.
Históricamente, Argentina se enfrentó a Guatemala en dos ocasiones bajo la conducción de Scaloni, con triunfos argentinos por 3-0 en 2018 y 4-1 en 2026, lo que aporta antecedente pero no la exigencia que representaría el choque contra un elenco europeo. Con la atención puesta en la recuperación de lesionados, la definición de los últimos cupos y la necesidad de minutos de competencia, la semana de trabajo en Ezeiza y el amistoso del 31 de marzo serán el ensayo disponible antes de cerrar la preparación final para un torneo que arrancará el 11 de junio y donde Argentina debutará el 16 de junio contra Argelia, para luego enfrentar a Austria el 22 de junio y a Jordania el 27 de junio.



