El presidente argentino Javier Milei ha dado un paso significativo al firmar una ley conocida como ‘inocencia fiscal’. Su objetivo es atraer a los ciudadanos a depositar sus dólares que han estado guardados en casa o en cuentas offshore. Esta iniciativa se presenta en un contexto complicado, donde la inflación y los controles de cambio han llevado a muchos argentinos a preferir manejar su dinero en dólares. El gobierno estima que existen alrededor de 251 mil millones de dólares en lo que comúnmente se conoce como ‘dólares de colchón’.
Para poner esto en perspectiva, esta cantidad es seis veces superior a las reservas del Banco Central, que a finales de diciembre sumaban 41 mil millones de dólares. La estrategia de Milei no solo busca incentivar el ahorro, sino también ayudar al país a cumplir con sus obligaciones de deuda exterior, que ascienden a 19 mil millones de dólares este año, según la Oficina de Presupuesto del Congreso.
Mecanismos de la ley de inocencia fiscal
El camino hacia la implementación de esta ley comenzó con una decisión del Congreso en diciembre, que aprobó aumentar 66 veces el monto por el cual los ciudadanos podrían ser procesados por evasión fiscal, elevándolo a 70 mil dólares anuales. Además, se ha reducido el plazo de prescripción para los delitos financieros, lo que significa que las personas tendrán un período más corto durante el cual podrían ser responsables por delitos económicos.
Exenciones y nuevas regulaciones
La legislación establece un nuevo régimen que exime a los contribuyentes de reportar cambios en su patrimonio neto, facilitando aún más el proceso de regularización. En este sentido, el ministro de Economía, Luis Caputo, ha instado a las entidades bancarias a aceptar de inmediato los depósitos de las personas que se acojan a este sistema de perdón fiscal. Caputo ha sugerido que, en caso de que los bancos privados sean demasiado inquisitivos respecto a la procedencia de los fondos, los ciudadanos opten por el Banco Nación, una institución estatal.
Según Caputo, los ciudadanos pueden realizar su depósito en el banco y acceder a sus fondos de manera inmediata, lo que les permite utilizarlos como deseen, ya sea para gastar o para ahorrar y ganar intereses, siguiendo las prácticas comunes en otras partes del mundo.
Controversias y críticas a la medida
A pesar de las intenciones detrás de la ley, han surgido voces de oposición que alertan sobre los posibles efectos negativos. Varios líderes de oposición han expresado su preocupación de que esta legislación convierta a Argentina en un paraíso fiscal para el lavado de dinero. Por ejemplo, el legislador peronista Jorge Taiana ha advertido en redes sociales sobre el riesgo de que la ley facilite operaciones ilícitas, incluyendo el lavado de dinero proveniente del narcotráfico.
Impacto de programas anteriores
Es importante mencionar que esta no es la primera vez que Milei intenta atraer capitales al sistema financiero. Apenas meses después de asumir la presidencia, lanzó un amplio programa de amnistía fiscal que logró ingresar más de 20 mil millones de dólares al sistema bancario. Sin embargo, estos fondos permanecieron congelados en cuentas especiales hasta el pasado viernes, cuando los propietarios pudieron disponer de ellos libremente.
La ley de inocencia fiscal representa un intento audaz del gobierno de Milei para movilizar el enorme capital que los argentinos mantienen fuera del sistema financiero formal. Mientras algunos ven esta medida como una oportunidad para revitalizar la economía y fortalecer las reservas del Banco Central, otros advierten sobre los peligros inherentes a la legitimación de fondos que podrían provenir de actividades ilegales.


