Análisis de la disminución de la pobreza en México bajo la administración de AMLO

La reciente conferencia de prensa de Claudia Sheinbaum ha puesto sobre la mesa temas críticos sobre la reducción de la pobreza en México. Con cifras que muestran una disminución notable en el número de personas que viven en condiciones de pobreza, surge una pregunta incómoda: ¿son estos números una verdadera indicación de progreso o simplemente una ilusión construida sobre datos selectivos? A lo largo del análisis, examinaremos los datos presentados, su contexto y las lecciones que podemos extraer para el futuro del país.

Un vistazo a la reducción de la pobreza

Según el informe del INEGI, el número de personas en pobreza en México ha disminuido de 51.9 millones en 2018 a 38.5 millones en 2024. Esto representa un cambio significativo, pero es crucial desglosar estos números. De los 38.5 millones, 31.5 millones se encuentran en pobreza moderada y 7 millones en pobreza extrema. Esto significa que, a pesar de la disminución, aún hay un porcentaje considerable de la población que enfrenta serias carencias.

La administración de AMLO ha argumentado que más de 13 millones de personas han salido de la pobreza durante su sexenio, lo que implica un descenso del 41.9% al 29.6% en términos porcentuales. Sin embargo, es necesario cuestionar la sostenibilidad de estos avances. ¿Qué factores han contribuido a esta reducción? La subida del salario mínimo, programas de bienestar y el acceso a derechos básicos son mencionados como pilares de esta transformación. Pero, ¿son estos cambios suficientes para asegurar una mejora duradera en la calidad de vida de los mexicanos?

El impacto del COVID-19 y la realidad económica

Uno de los puntos críticos mencionados por Sheinbaum es el efecto devastador de la pandemia en la economía y, por ende, en la pobreza. La caída del PIB del 8% en 2020 es un recordatorio de que, aunque ha habido una recuperación, el camino hacia la estabilidad económica no es lineal. Durante los primeros años de la presidencia de AMLO, el número de personas en pobreza aumentó, lo que subraya la fragilidad de los avances logrados.

Los datos de INEGI reflejan que, tras el colapso económico de 2020, la pobreza cayó a 46.8 millones en 2022, y continuó disminuyendo hasta 38.5 millones en 2024. Esto es una buena noticia, pero plantea la pregunta: ¿cómo se sostendrán estos logros a largo plazo? Los datos de crecimiento deben ser analizados con un enfoque crítico, considerando factores como el churn rate y el LTV en el contexto de programas sociales que, aunque efectivos, requieren financiamiento continuo y estratégico.

Lecciones para el futuro y takeaway

La administración actual ha presentado un modelo que, a primera vista, parece funcional. Sin embargo, los desafíos son evidentes. He visto demasiadas startups fallar por no tener en cuenta la sostenibilidad de su modelo de negocio y depender de un crecimiento artificial. La clave está en asegurar un product-market fit genuino, que en este caso se traduce en una relación efectiva entre políticas públicas y la mejora de las condiciones de vida de la población.

Los líderes deben enfocarse en la sostenibilidad, no solo en la reducción de cifras. Las políticas deben adaptarse a un contexto cambiante, asegurando que el progreso no se detenga ante un eventual retroceso económico. La esencia del proyecto debe ser el humanismo, pero este debe ir acompañado de un análisis riguroso y de decisiones basadas en datos concretos.

En conclusión, mientras que la disminución de la pobreza en México es un avance que merece reconocimiento, es crucial mantener una perspectiva crítica y enfocarse en la sostenibilidad de estos logros. El futuro del bienestar de millones depende de ello.