Alcalde de Tequila detenido por extorsión y vínculos con el CJNG

El 5 de febrero de 2026 se registró un suceso significativo en el estado de Jalisco, México, cuando el alcalde de Tequila, Diego Rivera Navarro, fue detenido por autoridades federales. Este arresto se produce en el marco de la Operación Enjambre, una iniciativa destinada a combatir la corrupción y la colusión entre funcionarios públicos y el crimen organizado.

La detención de Rivera no solo se relaciona con su papel como alcalde, sino también con su supuesta participación en un esquema de extorsión que afecta a diversas empresas de la región, incluidas las dedicadas a la producción de tequila y cerveza. Este hecho ha levantado una ola de denuncias por parte de ciudadanos y empresarios que han sufrido los embates de su administración.

Detalles del operativo y las acusaciones

Omar García Harfuch, el Secretario de Seguridad, comunicó a través de sus redes sociales que el operativo resultó en la captura de otros tres altos funcionarios de la administración municipal de Tequila, quienes también están siendo investigados por su implicación en actos de corrupción y extorsión. Entre los detenidos se encuentran el director de seguridad pública, el director de catastro y el director de obras públicas.

Antecedentes de corrupción

Desde el año pasado, Rivera Navarro ya enfrentaba cuestionamientos por su gestión. Se le acusa de haber intentado imponer tasas impositivas desmedidas a la reconocida empresa José Cuervo, lo que llevó a la firma a presentar una denuncia formal. Esta no es la única empresa afectada, ya que múltiples negocios locales han reportado situaciones similares.

Además, se menciona que el alcalde operaba una red de corrupción dentro del gobierno municipal, donde funcionarios extorsionan a los negocios y desvían fondos públicos para su beneficio personal. Este tipo de prácticas no solo impactan la economía local, sino que también fomentan un ambiente de impunidad difícil de erradicar.

Implicaciones más amplias de la detención

La detención del alcalde de Tequila resalta la lucha del gobierno mexicano contra el narcotráfico y la corrupción. La operación se enmarca en una estrategia nacional que busca combatir la extorsión y la violencia asociada con grupos criminales, entre los que se encuentra el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

García Harfuch ha mencionado que la detención de Rivera es parte de un esfuerzo más amplio que ya ha llevado a la captura de otros alcaldes en el Estado de México. Esta serie de acciones sugiere un compromiso del gobierno para enfrentar la corrupción en todos los niveles de la administración pública.

Impacto en la comunidad local

La captura del alcalde ha generado diversas reacciones entre los habitantes de Tequila. Algunos consideran esto como un paso necesario hacia la recuperación de la confianza en las instituciones, mientras que otros temen que la inestabilidad política pueda afectar aún más a la comunidad, que depende en gran medida de la industria del tequila.

El legado de Rivera, que incluye el cierre del Museo Nacional del Tequila y su conversión en una residencia personal, también ha sido objeto de críticas. Este tipo de decisiones refleja una falta de respeto por el patrimonio cultural y una tendencia a priorizar intereses personales sobre el bienestar colectivo.

Próximos pasos

Con la detención de Diego Rivera Navarro, las autoridades federales buscan enviar un mensaje claro: la corrupción y la colusión con el crimen organizado no serán toleradas. El camino hacia un gobierno más transparente y responsable es largo, pero eventos como este son cruciales para el avance en la lucha contra la corrupción.

La detención de Rivera no solo se relaciona con su papel como alcalde, sino también con su supuesta participación en un esquema de extorsión que afecta a diversas empresas de la región, incluidas las dedicadas a la producción de tequila y cerveza. Este hecho ha levantado una ola de denuncias por parte de ciudadanos y empresarios que han sufrido los embates de su administración.0