La Casa Rosada abrió nuevamente el espacio destinado a los medios tras un cierre que duró más de una semana; la reapertura vino acompañada de un nuevo protocolo de circulación que, según el Gobierno, busca aplicar normas previas y reforzar la seguridad. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, encabezó una conferencia donde aseguró que las medidas no constituyen una censura ni un intento por silenciar voces críticas. En sus palabras, el objetivo oficial fue ordenar el ingreso y la presencia de la prensa en áreas sensibles del palacio.
La explicación oficial atribuye los cambios a un análisis conjunto entre la Casa Militar y la Secretaría de Comunicación y Medios, y a un incidente mediático que motivó una denuncia penal. No obstante, varios cronistas y organizaciones de prensa cuestionaron la forma y el alcance de las limitaciones, que restringen el movimiento dentro del edificio y modifican los puntos de acceso tradicionales.
Qué cambió en el acceso y la circulación
Entre las medidas implantadas, los acreditados deben ahora ingresar por una puerta distinta y presentar identificación y credenciales de prensa al llegar, en contraste con el sistema previo que, según el Gobierno, incluía controles biométricos en otra entrada. Se cerraron al público y a la prensa espacios como el Patio de las Palmeras y un balcón sobre el Salón de los Bustos, y se colocó vidriado esmerilado en ventanas de corredores que daban a esas zonas. Según los trabajadores de prensa, la circulación quedó limitada mayormente a la sala de periodistas, los sanitarios, las cafeterías y el Patio de Malvinas.
Protocolo oficial y áreas restringidas
Desde la Casa Rosada explicaron que el cambio responde a un nuevo protocolo que, en su versión oficial, replica y refuerza normas ya existentes. El Gobierno defendió la medida como una cuestión de seguridad institucional y prevención de riesgos. Sin embargo, la implementación dejó fuera de acceso corredores de la ala oeste, donde se ubican oficinas de asesores y personas cercanas al presidente, lo que generó críticas sobre la opacidad y la dificultad para cubrir movimientos oficiales con el mismo nivel de información que antes.
Detalles del control y motivación
El conjunto de limitaciones surgió tras una investigación iniciada por la exhibición en televisión de imágenes captadas en áreas comunes del palacio que, según fuentes oficiales, habrían sido grabadas con dispositivos personales. Un alto oficial militar presentó una denuncia penal contra el equipo periodístico, la producción y el canal involucrado; en consecuencia, se revocó la acreditación de la persona implicada y luego se extendió la medida a la acreditación general en la Casa Rosada por un plazo inicial que terminó con la reapertura condicionada. Los periodistas indican que las nuevas condiciones fueron impuestas sin un detalle preciso sobre su duración.
Reacciones, exclusiones y reclamos
La reapertura no fue total: canales como TN y Eltrece denunciaron que a algunos de sus corresponsales se les negó el ingreso para cubrir el regreso de Adorni al atril. Organismos de defensa de la libertad de información y gremios periodísticos advirtieron sobre el riesgo de que controles de acceso terminen limitando la cobertura diaria. En su defensa, Adorni insistió en que la administración está a favor de la libertad de prensa y que las medidas persiguen garantizar la seguridad y el orden dentro del edificio.
Impacto en la cobertura y el trabajo periodístico
Para las redacciones, el efecto inmediato fue una reducción de la visibilidad sobre actividades protocolares y el desplazamiento de fuentes que antes eran observables en patios y balcones. Los reporteros señalaron que la frota de ventanas opacas y el cierre de pasillos dificulta la recolección de información visual en tiempo real, cambiando rutinas y modos de seguimiento de la agenda presidencial. Desde el Ejecutivo, en cambio, aseguran que la prioridad es proteger áreas sensibles y evitar usos indebidos de dispositivos personales.
El contexto judicial del jefe de Gabinete
En paralelo a la controversia por el acceso, la figura de Manuel Adorni se encuentra bajo investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, una causa que tramita en el fuero federal. En la conferencia, el funcionario evitó entrar en detalles sobre su patrimonio y remarcó que dará explicaciones ante la Justicia cuando corresponda. También afirmó haber afrontado con recursos propios algunos viajes familiares sobre los que se le consultó, pero declinó ampliar la respuesta en el atril.
Consecuencias políticas
La suma de la investigación judicial y las restricciones en la Casa Rosada abrió un frente político: pedidos de interpelación y críticas desde distintos bloques plantearon la necesidad de respuestas públicas y judiciales. Mientras tanto, el Gobierno mantiene la postura de que las medidas de seguridad no buscan silenciar a la prensa sino proteger la funcionalidad del palacio, y que cualquier duda sobre patrimonio o conducta será resuelta en sede judicial.
