Acusan a dentista en Sherman de practicar en estado de intoxicación durante consultas pediátricas

El 21 de febrero 2026 se registró un incidente en un consultorio dental pediátrico en la cuadra 2800 de Loy Lake Road, en Sherman, Texas, que terminó con la detención de una profesional de la odontología. Según los reportes oficiales, el personal de la clínica observó comportamientos atípicos en la especialista y decidió suspender las atenciones mientras llamaban a las autoridades.

La mujer implicada, identificada como Kelly Buck, de 36 años, fue localizada en el lugar por agentes del Departamento de Policía de Sherman. Desde el inicio, las autoridades trataron el caso como una situación potencialmente peligrosa para pacientes, algunos de ellos menores, y lo calificaron como investigativo.

Cómo se desarrollaron los hechos

Según el informe policial, el personal de la clínica notó que la profesional mostraba conductas inusuales durante la mañana y una asistente comentó que la dentista «no parecía la misma». La gerencia decidió interrumpir las citas y avisar a la policía, que llegó al consultorio alrededor del mediodía.

Al arribar, los oficiales entrevistaron a Buck y realizaron pruebas de sobriedad en el sitio; la policía informó que ella no aprobó dichas pruebas. Como consecuencia, fue arrestada y trasladada a la cárcel del condado de Grayson. Los agentes también señalaron que la profesional había atendido al menos a un paciente antes de su intervención.

Tipo de cargos y medidas legales

La acusación formal se basa en la presunta realización de un procedimiento médico mientras se encontraba en estado de intoxicación, conducta que en Texas puede constituir un delito grave. Las autoridades obtuvieron una orden de registro para una muestra de sangre como parte de las diligencias investigativas.

Buck fue fichada en la cárcel del condado y, según informes locales, salió tras pagar una fianza de $10,000. Si prosperan los cargos, la estadística legal indica que la sanción máxima podría incluir hasta dos años de prisión, aunque el proceso sigue su curso y dependerá de pruebas y testimonios.

Posición de la defensa y elementos en investigación

El abogado de la dentista, Matt Hamilton, emitió declaraciones negando que su clienta estuviera bajo la influencia de alcohol o drogas durante las atenciones. Hamilton aseguró que las pruebas toxicológicas demostrarán la ausencia de sustancias en el organismo de Buck y manifestó la intención de limpiar su nombre.

En paralelo, las autoridades mantienen la investigación abierta y recaban elementos como resultados de laboratorio, testimonios del personal de la clínica y la revisión de los protocolos internos. Hasta el momento no se han divulgado resultados definitivos que confirmen o descarten intoxicación.

Contexto del vínculo laboral

La pesquisa reveló además que la dentista no era empleada fija del consultorio. En el momento del incidente trabajaba como contratista temporal a través de una agencia especializada en personal dental, aunque contaba con antecedentes de haber prestado servicios anteriormente en ese mismo centro.

Los registros públicos indican que Buck posee licencia para ejercer en Texas desde 2016 y que no tenía sanciones disciplinarias registradas antes de este episodio, dato que la defensa ha resaltado como parte de su estrategia para cuestionar las imputaciones.

Implicaciones para la seguridad en clínicas y recomendaciones

Este suceso reabre el debate sobre la seguridad de los pacientes en entornos médicos y odontológicos. Especialistas y responsables de centros sanitarios suelen insistir en la necesidad de verificar credenciales, vigilar el comportamiento del personal y contar con protocolos claros para suspender procedimientos cuando existan dudas sobre el estado del profesional.

En el caso de Sherman, la rápida decisión del personal de la clínica de interrumpir la atención y notificar a la policía fue destacada por el teniente Sam Boyle, quien expresó su agradecimiento por la llamada que permitió evitar que la situación continuara. Las autoridades señalaron que actúan con seriedad cuando hay indicios de riesgo para pacientes, en especial si se trata de menores.

La investigación continúa y el desenlace dependerá de los análisis forenses, las declaraciones recopiladas y las sanciones que eventualmente determine el sistema judicial. Mientras tanto, la presunción de inocencia se mantiene hasta que se presenten pruebas concluyentes.