Un avión de transporte militar se accidentó al despegar en la zona de Puerto Leguízamo, Putumayo, y dejó un operativo de rescate activo que sacó a 48 personas de los restos del aparato. La Fuerza Aérea de Colombia confirmó que en la nave viajaban 125 ocupantes —114 pasajeros y 11 miembros de la tripulación—, y que se han activado los protocolos de atención para las víctimas y sus familias. Videos compartidos en redes muestran una gran columna de humo y restos del fuselaje dispersos en el terreno.
Las primeras comunicaciones oficiales, difundidas el 23/03/2026, señalaron que unidades militares, organismos de socorro y población local se acercaron al lugar para colaborar en las labores de auxilio. El general Carlos Fernando Silva confirmó el número de personas a bordo y que 48 de ellas ya fueron rescatadas, mientras las autoridades mantienen abiertas las labores de búsqueda y atención médica en la zona.
El accidente y el rescate
Según los informes, el aparato sufrió el siniestro pocos minutos después de despegar de la pista en Puerto Leguízamo. En el sitio se observaron restos en llamas y equipo de emergencia trabajando a contrarreloj. La presencia de humo denso y la dispersión de piezas del avión complicaron las labores iniciales, por lo que se priorizó la extracción de personas heridas y su traslado a centros asistenciales cercanos. Testigos y vehículos militares apoyaron las tareas mientras se establecía un perímetro de seguridad.
Estado de los heridos
De los rescatados, las autoridades informaron que varios presentan lesiones de diversa consideración; al menos 48 fueron sacados con vida y reciben atención. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, expresó condolencias y advirtió sobre la necesidad de evitar especulaciones hasta contar con resultados formales. El presidente Gustavo Petro también se pronunció, manifestando su esperanza de que no haya víctimas fatales y el compromiso del Ejecutivo con las familias afectadas.
Respuesta institucional
El Estado dispuso la movilización de contingentes militares, cuerpos de bomberos, Defensa Civil y equipos de salud para atender la emergencia. Se activaron protocolos de atención a víctimas y apoyo a familiares, además de iniciar una investigación sobre las causas del accidente. El gobernador de Putumayo, John Gabriel Molina, confirmó la presencia de personal rescatista en el lugar y destacó la colaboración entre población civil y fuerzas públicas para agilizar el auxilio.
Operativos y comunicaciones
En un video comunicado, la Fuerza Aérea detalló la composición de la tripulación y pasajeros y anunció que se preservará la escena para las pericias. Las autoridades regionales y nacionales coordinaron las rutas de evacuación y el traslado de heridos. La cadena de mando y los procedimientos de emergencias se pusieron en marcha de acuerdo con los protocolos militares para siniestros aeronáuticos, buscando priorizar la seguridad y la atención médica.
Antecedentes y la investigación
El avión involucrado es un modelo Hércules C-130, una aeronave ampliamente utilizada para transporte de tropas y material. En los últimos años la flota de la Fuerza Aérea ha pasado por un proceso de renovación: en mayo de 2026 se retiró del servicio el C-130B con matrícula FAC001 como parte de la modernización, migrando hacia modelos más recientes. Esa información contextualiza el debate sobre mantenimiento, antigüedad y operaciones logísticas que suelen acompañar estos siniestros.
Qué investigarán las autoridades
La pesquisa oficial buscará determinar factores como condiciones de la pista, posibles fallas técnicas, peso y distribución de la carga, procedimientos de despegue y cualquier variable humana o ambiental que haya influido. Se espera el análisis de registros de vuelo, mantenimiento y, si están disponibles, la recuperación de equipos de registro —cajas negras— para reconstruir la secuencia de eventos. Las indagaciones serán clave para explicar por qué ocurrió el accidente y para orientar medidas de prevención.
Impacto y próximas etapas
Además de la atención inmediata a heridos y familias, las autoridades deberán comunicar hallazgos con transparencia y adoptar medidas para evitar incidentes similares. La combinación de rescate, atención médica y pericias técnicas marcará las próximas semanas de trabajo. Mientras tanto, la región de Putumayo afronta las consecuencias de un suceso que movilizó a múltiples organismos y reabrió el debate sobre seguridad aeronáutica en operaciones militares.



